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FORO

 

Última actualizacion:
08/12/2007

 

FANTASÍAS SEXUALES

Antes de comenzar a hablar de las fantasías en este caso las sexuales o eróticas, estimamos conveniente tratar de aclarar un poco que son y de donde provienen nuestras fantasías.

Nuestro cerebro es el órgano que controla todas nuestras funciones, a tal punto es así, que una lesión en el mismo puede significar nuestra muerte o el perder determinadas funciones que nos son propias o trastornar nuestra personalidad.

El producto del cerebro es la mente, en otras palabras todo lo que sentimos y pensamos y que da lugar a nuestra conducta, en definitiva lo que hacemos.

Entre nuestros pensamientos, las fantasías ocupan un lugar muy particular, dado que una fantasía es un pensamiento por lo común muy rico de imágenes y en mayor o menor medida alejado de la realidad.

Nuestras fantasías son de carácter ilimitado, en el sentido que no deben someterse al control social, por lo tanto somos libres de fantasear lo que queramos, desde el momento que no hay que rendir cuentas a nadie de las mismas.

Las fantasías eróticas son las que tienen a lo sexual por tema principal y generalmente son el medio que permite mostrar nuestros deseos más ocultos. 

Fantasear lo prohibido

En la sexualidad se ponen en juego muchos mitos y tabúes o prohibiciones y es gracias a las fantasías que los transgredimos, o sea realizamos lo “prohibido”, lo deseado y como todos sabemos lo prohibido puede llegar a ser altamente erótico y excitante, en este caso en el universo de los pensamientos.

A las fantasías eróticas las utilizamos también para soportar o sobrellevar una realidad plagada de faltantes en cuanto a la realización de nuestros deseos sexuales. Por ejemplo una mujer con una vida sexual escasa y con experiencias muy poco satisfactorias por impericia de sus compañeros sexuales, fantasea con una relación sexual donde es poseída por tres hombres, dos de los cuales la penetran anal y vaginalmente de forma simultánea, mientras que al tercero ella le práctica sexo oral.

Muchísimas personas utilizan las fantasías  sexuales para enriquecer su vida sexual, podríamos decir que las usan como el experto cocinero utiliza las distintas especias y la sal para hacer  sus platos de comidas únicos.

Y de eso se trata, cada uno de nosotros con sus propias fantasías imprime por así decir un sello propio a su sexualidad.

Podemos citar el caso en le que una mujer heterosexual, para llegar al orgasmo durante el coito con su esposo, se imagina manteniendo una relación sexual con una amiga.

Fantasías Compartidas

En muchos casos las fantasías sexuales dejan de ser totalmente privadas, para ser compartidas voluntariamente con alguien.

Generalmente con la pareja sexual, lo que provoca un incremento de la excitación y el erotismo entre las partes, dado que se abren vías de comunicación que favorecen sentimientos de intimidad y muchas veces esas fantasías compartidas se llevan a la práctica.

Como por ejemplo el caso de las parejas denominadas swingers, que comparten la actividad sexual con otras parejas.

Otras veces estas fantasías compartidas dan lugar a que se desarrollen juegos sexuales donde se interpretan personajes o roles diferentes y se imaginan escenas que erotizan aun más el pensamiento.

Esta posibilidad de compartir las fantasías eróticas con la pareja, debe ser tenida muy en cuenta en tanto que, pone al alcance de la pareja una herramienta erótica muy importante y enriquecedora de la vida sexual de ambos miembros

Fantasías Homosexuales y de Infidelidad

Otro tipo de fantasías son las que tienen personas heterosexuales, imaginándose en situaciones homosexuales o imaginando a su pareja en situaciones homosexuales o heterosexuales con otras personas. Muy comunes en los varones son las fantasías donde su mujer es poseída por uno o más hombres y viceversa cuando una mujer imagina a su hombre penetrando a otras mujeres, en muchos casos conocidas o amigas.

Y aquí es conveniente puntualizar que de los datos que se poseen sobre las fantasías eróticas en general, podemos decir que “gran parte de estas fantasías  se desarrollan con personas conocidas o de la familia”

Problemas con las fantasías

Por exceso

Las fantasías se convierten en problemáticas cuando ocupan el lugar de la realidad, o sea se transforman en excluyentes y no dejan que la persona pase a la acción. Es evidente que en este caso estamos ante un bloqueo de orden psicológico.

Por falta

Otras personas en cambio tienen fantasías eróticas muy escasas o prácticamente nulas, con lo cual generalmente desarrollan una vida sexual muy pobre, ya sea en cantidad y calidad, dado que justamente la falta o escasez de fantasías sexuales reduce a las relaciones sexuales a una actividad de tipo casi mecánico. Podemos decir que se “deshumaniza” la actividad sexual.

Esto es muy común en las personas con personalidades de tipo obsesivo por un exceso de estructuración, son muy rígidos y por lo tanto no se permiten fantasear.

Fantasías y Preocupación

Muchas personas que recurren a las fantasías para provocar o aumentar su erotismo y excitación sexual, o al uso de libros o películas eróticas, de donde extraen ideas y escenas que les ayudan a fantasear; refieren que están preocupados por esta necesidad de fantasear.

Otras son presa de sentimientos de culpa, sobre todo en lo que se refiere a las fantasías de tipo homosexuales y de infidelidades.

Para todos ellos podemos decir que, las fantasías no son perjudiciales en tanto no ocupen el lugar de la realidad y no interfieran en las actividades de nuestra vida.

Por otra parte pueden ser muy beneficiosas sobre muchos aspectos de nuestra sexualidad, ayudándonos a mantenernos más activos sexualmente y sobre todo a poder gozar más de nuestras relaciones sexuales.

Podemos decir sin temor a equivocarnos que deberíamos preocuparnos más, de no tener fantasías eróticas que de tenerlas en abundancia.