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LO
QUE LAS MUJERES QUIEREN AL HACER EL AMOR |
Tanto los
hombres como las mujeres tenemos fantasías sexuales o eróticas
que son capaces de llevarnos hasta los más altos niveles de
excitación.
No se sabe con
certeza en que medida, pero todos los expertos coinciden en que,
en la vida sexual de una persona los componentes psicológicos
son el motor mismo de la sexualidad.
Los hombres
fácilmente caemos en la trampa de pensar que lo que le hacemos a
nuestra pareja es lo mejor para que ella pueda gozar como nunca
lo ha hecho, pero lamentablemente nos sorprendería saber que la
mayoría de las veces no es así.
Por cuestiones
de orden social y cultural a las mujeres les cuesta más que a
los hombres poder expresar y realizar sus fantasías sexuales.
Si bien en
sexualidad es casi imposible generalizar dado que cada persona
“es un mundo”, de distintas encuestas e investigaciones surgen
algunas ideas y deseos recurrentes, que sería bueno tener muy en
cuenta a la hora de hacer el amor a nuestra chica.
Por mucho
tiempo podemos haber tenido ideas erróneas sobre lo que nuestra
pareja desea para gozar al máximo en la cama, lo que ha
convertido nuestras sesiones sexuales en previsibles y
aburridas.
Pero seamos
realistas, no esperemos que ellas nos digan así porque si cuales
son sus fantasías sexuales, deberemos ser los hombres los que
nos empeñemos en cambiar esta situación, dado que por temor o
pudor ellas en general no dirán nada.
Si bien como
dijimos no hay estándares para aplicar en sexualidad, algunas
cuestiones son mencionadas recurrentemente por las mujeres.
El uso de la
boca como gran zona erógena
Debemos saber
que casi a todas las mujeres les gusta utilizar la boca en las
relaciones sexuales.
Las mujeres
desean que se las recorra por todo el cuerpo con la boca, con
zonas de preferencia además de la vulva, como el cuello, la
espalda, la parte interior de los muslos, el ano.
Y lo que más
sorprende es que desearían también ellas poder erotizarnos y
estimularnos en todo nuestro cuerpo con su boca y escuchar
nuestras expresiones y gemidos de goce que son los que le darán
la seguridad de que nos están enloqueciendo de placer, porque no
debemos perder de vista que en el amor es muy importante recibir
para disfrutar pero también lo es dar placer al otro, dado que
eso nos hace sentir apreciados e importantes, en otras palabras
valiosos.
También
expresaron que les encanta que nos introduzcamos a fondo con
nuestra lengua en todos los lugares donde esto es posible.
Hacerla sentir
una princesa
La mujer al
momento de hacer el amor desea sentirse el objeto más preciado
por nosotros.
Dedicarle
tiempo a las caricias y besos estimulantes y sobre todo es muy
importante contemplarlas, para muchas de ellas la mirada de su
hombre observando todo su cuerpo, cada parte vista a la luz del
deseo, constituye un potente afrodisíaco que las llevará
seguramente a un estado de excitación general muy alto.
Es muy
importante poder brindarle sensaciones desde varias partes de su
cuerpo y no solo desde la vulva.
No olvidemos
que si ellas se excitan en gran forma seguramente estarán
dispuestas a hacernos gozar de muchas maneras.
El dar y el
recibir se puede decir que son pliegues de un mismo vestido.
Las fantasías
Poder cumplir
o hablar de sus fantasías eróticas con nuestra mujer, puede
resultar una de las experiencias más excitantes tanto para ellas
y a no dudarlo también para nosotros.
Muchas mujeres
fantasean para llegar al orgasmo, en situaciones lesbias con
alguna amiga o conocida y confiesan que no saben porque les
ocurre eso.
Pues bien
imagínense en esa situación antes de su orgasmo, donde ella les
relate al oído esas fantasías .
Otra fantasía
recurrente en las chicas es poder asumir el papel de prostituta,
poder realizar esta fantasía puede llevar la situación a un
altísimo voltaje erótico.
Ellas
manifiestan cansancio de ser “la chica bien” en la cama.
No olvidemos
que generalmente las fantasías tienen que ver con lo “prohibido”
y justamente el hecho de ser considerado prohibido lo
transforma en algo altamente excitante y erótico.
Algo de
agresividad y malas palabras
La gran
mayoría de las mujeres manifiesta el deseo de tener una cierta
dosis de agresividad en sus sesiones sexuales, los componentes
masoquistas de la psique están muy presentes.
Adoptar roles
de sumisión y servidumbre simulados puede llegar a generar
varios orgasmos, “ser la esclava” puede ser muy afrodisíaco.
Y que decir
con respecto a las palabras, sabido es que las groserías en la
cama es muy difícil que sean mal recibidas, también aquí entran
en juego las tendencias masoquistas.
Los roles de
dominación y sumisión deberían ser explorados por ambos
componentes de la pareja, por eso intercambiarlos les
proporcionará excitantes experiencias a ambos.
Pero cuidado
no debemos perder de vista que esto es justamente “un
juego”, un rol que se adopta de momento y que en ningún,
pero en ningún caso, debe producir el mínimo daño en la otra
persona y esta regla debe cumplirse incluso en el caso de que la
mujer nos aliente a seguir y a producir algún daño.
Por eso
debemos auto controlarnos y detenernos cuando de nuestra acción
pueda resultar un daño para la otra persona.
El atreverse a
explorar nuevos caminos en la vida sexual de nuestras mujeres,
no solo será beneficioso para ellas sino también para nosotros.
Ampliar el
repertorio erótico sexual y sobre todo el de las fantasías nos
abren las puertas de nuevas experiencias, nos permitirán
disfrutar de una sexualidad más plena y rica que elevará la
calidad de vida de nuestras mujeres y la nuestra. |