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Seguidamente daremos una explicación de los distintos problemas
que se pueden presentar en cuanto a la sexualidad. Para una más
clara identificación de su parte, la exposición será breve y
sencilla; sin profundizar en aspectos técnicos que se reservan
según cada caso para la terapia.
Este problema se caracteriza por la falta o escasez de fantasías
sexuales y de deseos de realizar algún tipo de actividad sexual.
El deseo sexual disminuido puede abarcar todas las formas de
expresión sexual o puede encontrarse limitado a una determinada
pareja o actividad sexual específica, por ejemplo se presenta
con la pareja estable y no con parejas ocasionales o también
puede ocurrir que se mantenga un buen interés por la actividad
masturbatoria pero no para realizar una relación sexual en
pareja.
Generalmente la falta de interés sexual en un miembro de la
pareja trae como consecuencia malestar, frustración y
sentimientos de agresividad en la otra persona, provocando un
deterioro de la relación en todos sus aspectos ya sean sexuales
y no sexuales.
AVERSIÓN AL SEXO
Lo que caracteriza principalmente a este trastorno es la
aversión y la evitación activa del contacto de los genitales con
su pareja.
La persona sufre miedo y ansiedad si tiene que intentar mantener
una relación sexual.
Generalmente la aversión al contacto genital es específico de
algún aspecto particular del sexo como por ejemplo las
secreciones genitales, ya sean vaginales o del semen.
Otras personas reaccionan con repulsión a cualquier estímulo
sexual, como besos y caricias.
El sufrimiento que afecta a la persona es muy variable, y puede
ir desde la ausencia de placer y una leve ansiedad, hasta un
malestar psicológico extremo como crisis de angustia,
palpitaciones, mareos, desmayos, etc….
Si la persona afectada por este problema vive en pareja, buscara
evitar las relaciones sexuales de distinta manera, por ejemplo
dedicándose excesivamente a actividades de tipo social o
familiar, descuidando su aspecto e higiene personal, con
hiperactividad laboral o simplemente acostándose antes que su
pareja.
TRASTORNO DE LA EXCITACIÓN SEXUAL EN LA
MUJER
Este problema se caracteriza por la incapacidad recurrente o
persistente, para mantener u obtener la lubricación vaginal que
caracteriza la excitación en la mujer, hasta la finalización de
la relación sexual.
Todo esto puede traer aparejado dolor vaginal durante la
penetración debido a la sequedad y como consecuencia evitación
sexual con la consiguiente alteración de toda la relación de
pareja.
Muchas veces este problema se presenta acompañado de trastorno del
deseo sexual y de trastorno orgásmico (falta de orgasmo ó
dificultad para obtenerlo).
IMPOTENCIA O TRASTORNO DE LA
ERECCIÓN
Este es un problema donde se manifiesta de forma recurrente o
persistente la incapacidad por parte del varón de obtener o
mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad
sexual.
En general este trastorno provoca un gran malestar en la persona
que lo padece, es una de las condiciones clínicas más
denigrantes para la persona; además en general trae aparejado como
consecuencia un deterioro en las relaciones con las otras
personas, en especial con la pareja.
Este problema no se presenta en todas las personas de la misma
manera. Algunos no pueden obtener la erección desde el inicio
del encuentro sexual, otros logran una erección firme pero la
pierden sin más al intentar la penetración.
En otros casos logran la penetración pero la pierden durante los
movimientos pélvicos de bombeo, algunas personas solo logran la
erección mediante la masturbación.
En algunos casos hay gran deseo de mantener la relación sexual y
con buena erección, pero ni bien la compañera se desnuda la
erección se pierde.
Hay casos en que a la impotencia está asociada la eyaculación
precoz y al deseo sexual disminuido.
Como decíamos antes este problema afecta la relación de pareja
en su totalidad siendo en muchos casos la causa de infidelidad y
de matrimonios no consumados.
ANORGASMIA O TRASTORNO ORGÁSMICO FEMENINO
Este problema se caracteriza porque la mujer no puede obtener el
orgasmo o sufre un retraso persistente para llegar al mismo,
luego de haber pasado por un período de excitación normal.
La mujer que padece este problema puede sentirse frustrada en
sus relaciones sexuales y puede ver afectada su autoestima o
alterada su imagen corporal.
La capacidad para llegar al orgasmo aumenta con la edad en la
mujer, es por eso que este problema afecta más a las mujeres
jóvenes, con el pasar del tiempo y con la mayor experiencia
adquirida en sus relaciones sexuales, logra el orgasmo con mayor
facilidad.
Es un trastorno que generalmente tiene sus orígenes en la
crianza de estilo rígido con respecto a la sexualidad, donde se
considera todo lo relacionado a la misma, como sucio,
despreciable, pecaminoso, etc….
Es oportuno dejar en claro que de estudios realizados, la
capacidad de la mujer para llegar al orgasmo no tiene nada que
ver con el tamaño de la vagina y de la vulva (parte visible del
órgano sexual femenino).
EYACULACIÓN RETARDADA O TRASTORNO
ORGÁSMICO MASCULINO
Consiste en la ausencia o el retraso persistente o recurrente
del orgasmo en el varón, después de un período de excitación
sexual normal.
Este trastorno no se presenta siempre de la misma manera, sino
que tiene variantes
La forma más frecuente consiste en que el varón no puede
eyacular dentro de la vagina durante la penetración pero si
puede lograrlo con estimulación oral o manual.
Otros varones pueden llegar al orgasmo dentro de la vagina, pero
sólo después de un largo período de estimulación no penetrativa
(manual-oral). En otros casos el hombre sólo puede eyacular por
medio de la masturbación y otros llegan al orgasmo sólo en el
momento de despertar después de un sueño erótico.
Muchas veces el varón oculta el problema a su pareja por
vergüenza y luego este se descubre cuando se realizan estudios
médicos para indagar sobre las causas de la infertilidad.
Este trastorno puede ser causa de conflictos matrimoniales y
deterioro en las relaciones sexuales de la pareja.
Generalmente tiene sus orígenes en cuestiones de orden
psicológico.
EYACULACIÓN PRECOZ
Este trastorno consiste en la aparición de un orgasmo y
eyaculación en forma recurrente ante una mínima estimulación
sexual, antes, durante o poco después de la penetración y esto
se produce antes de que la persona así lo desee.
Este trastorno generalmente provoca graves problemas en la
relación de pareja, siendo en muchos casos causa de separación
debido a que la compañera sexual puede interpretar la
incontinencia eyaculatoria como una falta de consideración hacia
su persona y sus necesidades sexuales. Esto puede llevar a la
relación de pareja por el camino de la incomprensión, la
hostilidad y la falta de comunicación.
La mayoría de los varones jóvenes aprenden a retrasar el orgasmo
con el paso de los años y por la experiencia que van acumulando.
Aunque algunos siguen eyaculando muy rápidamente.
Otros hombres pueden funcionar regularmente bien y comenzar
repentinamente a eyacular precozmente, en general esto se
produce en circunstancias donde la frecuencia de la actividad
sexual está disminuida y con parejas nuevas que provocan un
estado de ansiedad que impide lograr un buen desempeño.
Es por ello que la eyaculación precoz se presenta más
frecuentemente en varones jóvenes.
DISPAREUNÍA O DOLOR GENITAL
Generalmente este trastorno se presenta como un dolor
durante el coito o penetración, aunque a veces el dolor puede
aparecer antes o después de la relación sexual.
Este problema puede afectar tanto a mujeres como a hombres
indistintamente.
La intensidad de los síntomas pueden abarcar un gran abanico,
desde una leve sensación de malestar hasta un dolor de lo más
agudo; las mujeres describen el dolor como superficial mientras
se realiza la penetración o como un dolor profundo ante los
movimientos pélvicos o de bombeo.
Generalmente este trastorno provoca alteraciones en la relación
de pareja de tipo negativo, en tanto que la persona que la
padece tiende a espaciar y evitar las relaciones sexuales por el
dolor que sufre en las mismas, pudiendo llegar incluso a la
disolución de la pareja.
VAGINISMO
Este trastorno se caracteriza por la contracción
“involuntaria” de los músculos perineales de la vagina.
Dicho de otra manera, ante el intento de introducción del pene,
los dedos, un tampon u otro objeto, la vagina se cierra
impidiendo el paso de los mismos o haciendo que su introducción
resulte molesta y dolorosa
La contracción puede darse desde una forma leve hasta la más
intensa, impidiendo incluso la inspección ginecológica. En
algunas mujeres el solo pensar en la posibilidad de introducir
algo en la vagina puede provocar un espasmo muscular.
La mujer que sufre este trastorno generalmente no puede realizar
el coito, la actividad sexual se limita a las prácticas que no
incluyen la penetración, esta situación puede afectar
negativamente tanto las relaciones sexuales como la relación de
pareja en general.
Por causa de este problema se registraron casos de infertilidad
y de matrimonios no consumados. |